domingo, 9 de diciembre de 2012

Lo de Almagro no fué chiste y Mónaco sigue aplomado

EN VIVO Y EN DIRECTO, DESDE EL BUENOS AIRES LAWN TENNIS CLUB/ DÍA 2/SÁBADO.


El español Nicolás Almagro se metió en la final de la décima edición de la Copa Peugeot al igual que el crédito local, el tandilense Juan Mónaco.
Cada uno en y con lo suyo, y pudiendo sortear el turno.
Almagro, número 11 del ránking mundial, superó a David Nalbandian en dos sets y "Pico" hizo lo propio ante el francés Gilles Simon.
Almagro y Nalbandian jugaron un partido en superficie de cemento a la altura de una cancha lenta por lo alargado del primer parcial. Ambos se divirtieron y divirtieron. Hablado hasta el hartazgo como ninguno en el torneo no fué chiste gallego el triunfo de Nicolás, mientras Nalbandian se prendió en la jarana sin ningún verde.
"Golpes" por doquier y a puro talento de ida y vuelta, de drive y de revés de ambas partes motivaron al público sobre el enigma en el resultado del primer set. El misterio pudo develarse hacia el final con un tie-break favorable al español: 7-6 (8-6), por mayor efectividad en el último instante.
Ya con más seriedad para el segundo parcial, el español pudo despegarse del lado bueno de David que no pudo remontar lo irremontable, siempre con Guillermo Vilas sentado en las gradas en una cabecera.
De este modo, Almagro se transformó en el primer finalista por mejor actitud. Fué 6-4 para el ibérico en el set final.
Juan Mónaco, a continuación volvió a ser implacable en su marcha victoriosa. Quiso terminarlo rápido y el francés no tuvo poder de reacción ante la maquinaria del tandilense que nuevamente se hizo fuerte en la base. Fué doble 6-2 el resultado favorable a Pico.
Nalbandian y Mónaco fueron la noche y la mañana en cuanto a carácter. "Pico" no dió ninguna bola por perdida y se apiado del sueño de la gente. Prrofesional hasta el infinito, el número 12 del ránking mundial dejó en claro que tiene mucho para dar en el 2013. Coronó un triunfo avasallante sobre Simon, ningún Gilles, basado en la firmeza y la convicción. Mónaco demostró fortaleza física y mental a la hora de superar la prueba y dejó conforme a la masa instalada en buena forma.
Almagro y Mónaco, o viceversa jugarán la final con resultado poco claro para arriesgar. A fin de cuentas ganará el mejor como todo la vida.


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