viernes, 23 de diciembre de 2011

méxico clave en la vida de diego maradona y los argentinos (primera parte)



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A mediados de 1985 llegaban las eliminatorias para el Mundial de México ´86 y la Argentina hacia su debut ante Venezuela en Caracas. Fue 3 a 2 a favor de los albicelestes en un partido disputado con una buena performance de Diego (hizo dos goles) y Passarella (que conquistó un gol de tiro libre con potente zurdazo desde afuera del aréa). Otro triunfo ante Colombia de visitante marcaba el afianzamiento del equipo, con una gran actuación de Jorge Burruchaga quien marcaría un gol del 3 a 1 de la Argentina en su paso por tierras cafeteras. Los dos goles restantes del equipo los anotó Pedro Pablo Pasculli.
En el tercer partido frente a Venezuela en El Monumental se le hizo difícil al conjunto nacional en principio, pero sobre el epílogo del encuentro pudo sentenciar un 3 a 0 con un gol de Diego de cabeza. Los dos restantes los hicieron Miguel Angel Russo y Néstor Rolando Clausen.
Luego vendría un triunfo de local frente a Colombia por 1 a 0 con un gol de cabeza de Jorge Valdano, y era puntaje perfecto a esa altura. De cuatro partidos jugados, cuatro ganados.
Llegaba Perú para la definición, y el partido en Lima, el de ida, fue la máxima tortura en la historia profesional de Diego. Una marca sanguínea, una persecución inédita del peruano Reyna sobre la humanidad de Diego que vivió en el piso, ante la impunidad del arbitraje. Fue 0-1 con gol de Oblitas.
El encuentro decisivo se jugaba en Buenos Aires una semana más tarde. Y esta vez la presión de la marca del peruano sobre Maradona no se hizo sentir tanto debido al cambio de escenario, ya que siendo el visitante no tenía la libertad para hacer el despojo del partido anterior. Argentina arrancó ganando, tras una escapa de Diego a Reyna por izquierda. El Diez mandó un centro-pase de zurda para que Pasculli con justeza marcara el 1 a 0. Los peruanos reaccionaron y dieron vuelta el tanteador: 1-2. Sorpresa, silencio y estupor en El Monumental.
Fue el oro y el barro para la definición milagrosa sobre el final del encuentro por una corajeada de Passarella que Gareca definió en la línea del arco. 2 a 2 y el pasaje a México estaba sellado.
Fue una definición traumática, un parto, en el cual Diego fue maltratado por una marcación absurda de Luis Reyna. Ésta fue una marcación exagerada peor que la que sufrió ante Gentile en el Mundial de España 82.

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