jueves, 6 de enero de 2011

Aicega en el más allá: Sangre, Sudor y Lágrimas (Capítulo 4)




LA PREVIA DEL DEBUT ANTE LOS ESTADOS UNIDOS EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE BEIJING 2008.

“Hay ansiedad, por supuesto. Y en la ceremonia caés del todo que estás en un Juego Olímpico. Así que ya caímos”. Magdalena Aicega, o simplemente Magui para muchos, te mira a los ojos cuando responde, entrega conceptos claros, se ríe de algunas preguntas y también de sus propias respuestas. Su equipo está a punto de debutar mañana, a las a las 7.30, contra Estados Unidos. Para la jugadora de Belgrano es el comienzo de su final.
-Tenés el récord de 293 partidos en la Selección, es tu cuarto Juego Olímpico, ¿todavía te ponés nerviosa?
-Sí, a full, y agradezco sentir esas cosquillitas en la panza la noche anterior. Obvio que es distinto a cuando recién empezaba, pero es un buen síntoma: significa que sigo teniendo esa tensión y ganas de querer ganar y disfrutar porque estar acá es un sueño.
-¿Cómo actúa el retiro en tu cabeza?-Bien, porque el torneo está por encima de todo. El día que termine diré qué felicidad que llegué hasta acá vistiendo la camiseta argentina. Llegué feliz y me quiero ir feliz. No perdí las ganas de jugar ni de competir, pero quiero priorizar otras cosas de mi vida. Y por la edad, a mi familia. Pero no estoy pensando que es mi último torneo. Lo disfruto.
-Te casaste hace un año y medio con el rugbier Mariano Lorenzetti.-Sí, en el 2006.
-¿Cuánto tiempo estuvieron juntos desde entonces?
-Ja, ja… No sé el tiempo exacto, pero mitad y mitad. El jugó al rubgy en Italia y yo dije que me retiraba tras la Champios Trophy de Argentina, pero uno puede volver atrás. Quería estar acá. Nos bancamos y costó estar separados, pero valió la pena el esfuerzo.
-¿Querés ser madre?-Sí, como cualquier mujer, me encantaría, aunque no es que digo ‘dejo para ser mamá’. Me siento bárbaro y voy a seguir jugando en mi club, pero me quería ir así.-¿Con el oro colgado?–Pará, pará…
-¿Qué sería un título para el equipo y para vos?-Para nosotras sería el sueño. Tenemos un grupo heterogéneo en edades pero homogéneo en cuanto al objetivo planteado. Nos pusimos un desafío personal y sabemos que podemos conseguirlo. Obvio que influyen muchos factores externos entre ganar y no ganar la medalla. Todas queremos el oro, pero si no se da y subimos al podio estaría contentísima igual. Y si no subimos, analizaría el porqué. En lo personal, en tanto, te ponés a pensar en los que te bancaron y lo que dejaste de hacer.
-¿Cuál es el gran rival?
-Hoy hablábamos con las chicas… Para el de afuera la zona es accesible, pero no es nada accesible. Hay candidatos lógicos como Holanda, Alemania, Australia, China y Argentina por los logros de los últimos tiempos, pero Estados Unidos, Japón y Gran Bretaña crecieron a pasos agigantados. Son dos zonas muy duras. Van a clasificarse los equipos que mejor se recuperen físicamente y que mejor estén mentalmente. Pasarán los que menos errores cometan.
-¿Y ustedes cómo están física y mentalmente?-Vinimos muy bien preparadas. Ahora llegó el momento de llevarlo a la cancha. Y esto te lo digo por la experiencia de tantos años: la cabeza es lo más importante en estas competencias. Hay que sacar fuerzas de todos lados y tenemos un PF (Gabriel Figueiras) que nos dio todo, lo puteamos en su momento por las exigencias, jaja. Pero ahora nos tenemos que sacar el sombrero.
(ARCHIVO)

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