domingo, 5 de diciembre de 2010

Una tarde junto a Maradona en Mar del Plata



ANÉCDOTAS DE SELECCIÓN.

Corría Febrero de este año cuando Mar del Plata encontró a la Selección local de Maradona en el Hotel Provincial.
Diego era inmensamente feliz en aquellos instantes dulces con la Nacional y caminaba con el pecho inflado con una energía de confianza y placer como el gran anfitrión y visitante a la vez.
Con remera de entrenamiento, pantalón corto, medias y zapatillas (todo marca de las tres tiras) la silueta de la leyenda se paseaba a la espera del choque nocturno ante Jamaica en el mundialista. Maradona arrastraba a su tropa. Sus fieles que lo seguían en forma admirable. La idolatría del público era conmovedora hacia las afueras.
Los encuentros con Maradona fueron rounds de estudio. Nunca un saludo o una palabra. Solo miradas como entendiendo que una conexión puede existir sin palabras. Que el silencio también puede ser disfrutable entre los seres.
Todo era armonía por entonces con un Bilardo en su "salsa" contando anécdotas y con Mancuso entre ascensores y charla con amigos visitantes.
Diego se mostró abierto al dialogo ante la requisitoria periodística y su discurso era seguro. Mientras era reporteado por Diego Monroig, de Espn, dentro del Hotel, me le paré enfrente, cerca de Fernando Molina, su jefe de prensa, quien pareció ser como un hermano con sus gestos.
Maradona nunca me miró a la cara. Posó su vista en mis pies. Eso es algo que hasta hoy me genera un interrogante y me llama la atención.
Era la tarde, luego del almuerzo, y Maradona y los jugadores se disponían para la siesta. Faltaba un tiempo para el partido. La playa no pudo faltar en una jornada soleada. La vuelta al hotel para la merienda, y la gente se iba sumando masivamente en la entrada, mientras Maradona y equipo buscaban el omnibus que los depositaría en el mundialista cuando ya se hizo de noche...
Luego el partido, el heroico triunfo ante Jamaica sobre la hora y el alivio. Maradona y la Selección entraban en la parte decisiva rumbo al Mundial de Sudáfrica. Empezaba una nueva historia con un final poco deseado.


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